HISTORIA DEL MUSEO

Historia 2018-06-26T16:43:05+00:00

Los trabajos de excavación en la nave central de la antigua Iglesia de la Asunción de Quinto, realizados en la primavera del año 2011, sacan a la luz centenares de enterramientos practicados en ese edificio desde el momento de su construcción y hasta 1831.

1.061 son las personas documentadas que fueron inhumadas en el suelo de este espectacular edificio que es, a la vez, el mejor icono y mayor orgullo de todos los Quintanos.

Tras su desacralización y desuso como espacio de culto, el Piquete sirve como almacén de grano en las década de 1960 y 1970, lo que produce, con la entrada de vehículos de gran peso, el hundimiento de numerosas zonas saturadas de enterramientos. Este hecho, sumado a que en la capa más superficial llegaron a ser enterrados centenares de personas, ha facilitado que muchísimos cuerpos se presentaran fuera de sus ataúdes, sin conexión anatómica y por tanto, en un estado que dificulta su documentación.

Sin embargo, el azar o el destino, ha permitido que una quincena de estos enterramientos se hayan conservado de una forma tan excepcional que carece de precedentes en el resto del mundo, puesto que no solo el perfecto estado de los cuerpos de los siglos XVIII y XIX es lo que hoy podemos mostrar, sino que también sus ropajes, zapatos, ataúdes y otros complementos, conforman una exposición sin igual en el mismo lugar donde fueron inhumados, haciendo de Quinto, un lugar de visita obligada y de interés nacional e internacional.

Desde esa primavera de 2011 hasta la primavera de 2018, se ha llevado a cabo un duro trabajo para poder acondicionar el edificio que acoge la exposición en el que muchas personas e instituciones han ido de la mano para conseguir abrir en Quinto, el primer museo de momias de todo el territorio nacional.

Entrar al Piquete es como trasladarse a una época pasada. A un lugar donde el reloj se paró hace tiempo. Donde confluyen energías de años atrás, con el conmovedor olor a la Guerra Civil que el edificio desprende y con el escalofrío que uno siente al mirar a la vida y a la muerte al mismo tiempo, muy de cerca, cara a cara… Visitar nuestro museo es una experiencia que jamás podrás olvidar.